Tu cuerpo físico es la puerta para el segundo cuerpo. El segundo cuerpo es tan sutil que no puede ocuparse directamente con el mundo material. Así, primero tu cuerpo material transmuta lo material en formas vitales. Entonces estas formas pueden convertirse en alimento para el segundo cuerpo. Cualquier cosa absorbida a través de los sentidos queda transformada en una forma vital. Entonces se convierte en comida para el segundo cuerpo. El segundo cuerpo transforma esto en formas aún más sutiles, y esto, a su vez, se convierte en alimento para el tercer cuerpo. Es algo así: no puedes comer tierra, pero en las verduras los elementos del barro han sido transformados; entonces se pueden comer. El mundo vegetal trasforma la tierra en una forma viva y sutil. Ahora podrás ingerirla. No puedes comer hierba. La vaca la come por ti. Va a su interior y ella la transforma en leche. Ahora podrás ingerirla; puedes beber la leche. De la misma forma tu primer cuerpo absorbe la materia, transformándola en formas vitales. Entonces el segundo cuerpo se hace cargo. La respiración la realizan los pulmones. Los pulmones son máquinas que trabajan para el segundo cuerpo. Si éste muere, los pulmones permanecen intactos, pero no hay respiración. Ha desaparecido. El segundo cuerpo es el maestro del primero y el tercero el maestro del segundo. Cada cuerpo inferior es el servidor del superior. Así, pues, ser consciente de la respiración ayuda a la práctica de la kundalini. La respiración genera energía, conserva energía y ayuda a la fuerza de la vida a elevarse.
Todo está en nosotros y estamos equipados en este viaje para afrontar todos los problemas. Solo cuando creemos que no está en nosotros la capacidad para resolverlos es cuando dejamos de vivir, de luchar, de sentir deseos de continuar. Uno aprende cuando logra desafiar los problemas de la vida. Uno puede enseñar a los demás cuando la vida lo puso a prueba, cuando tuvo que buscar en su interior la respuesta, cuando no esperó que por arte de magia todo se solucione. Poco a poco vamos caminando, recorriendo un camino que muchas veces está lleno de obstáculos, de piedras enormes que nos impiden seguir... Podemos sentarnos y bajar los brazos o podemos ver la forma de saltar aún sin saber que nos espera del otro lado, firmes, decididos, confiando en nuestras fuerzas, en nuestra elección... Podemos tropezar y caer y volver a levantarnos, y aún cansados seguir. Podemos asumir que la vida muchas veces no es un oasis y que depende de nosotros hacer que baje el agua y lograr nuestra estabilidad. Creo que no hay mayor satisfacción para el hombre que enfrentar la vida con todo lo que ella nos ofrece, lo bueno y lo malo y ser un guerrero que no retroceda en ningún momento y que si lo hace por unos segundos sea únicamente para llenarse de fuerzas para seguir.
1 comentario:
Tu cuerpo físico es la puerta para el segundo cuerpo. El segundo cuerpo es tan sutil que no puede ocuparse directamente con el mundo material. Así, primero tu cuerpo material transmuta lo material en formas vitales. Entonces estas formas pueden convertirse en alimento para el segundo cuerpo.
Cualquier cosa absorbida a través de los sentidos queda transformada en una forma vital. Entonces se convierte en comida para el segundo cuerpo. El segundo cuerpo transforma esto en formas aún más sutiles, y esto, a su vez, se convierte en alimento para el tercer cuerpo.
Es algo así: no puedes comer tierra, pero en las verduras los elementos del barro han sido transformados; entonces se pueden comer. El mundo vegetal trasforma la tierra en una forma viva y sutil. Ahora podrás ingerirla. No puedes comer hierba. La vaca la come por ti. Va a su interior y ella la transforma en leche. Ahora podrás ingerirla; puedes beber la leche.
De la misma forma tu primer cuerpo absorbe la materia, transformándola en formas vitales. Entonces el segundo cuerpo se hace cargo. La respiración la realizan los pulmones. Los pulmones son máquinas que trabajan para el segundo cuerpo. Si éste muere, los pulmones permanecen intactos, pero no hay respiración. Ha desaparecido. El segundo cuerpo es el maestro del primero y el tercero el maestro del segundo. Cada cuerpo inferior es el servidor del superior.
Así, pues, ser consciente de la respiración ayuda a la práctica de la kundalini. La respiración genera energía, conserva energía y ayuda a la fuerza de la vida a elevarse.
http://www.oshogulaab.com/OSHO/MEDITACIONES/PREGUNTAS/kundalini1.htm
Clara
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