Para vivir plenamente, debemos aprender a escuchar lo que dice nuestro cuerpo. La mayoría de las personas sufren y padecen males porque, acumulan resentimientos, cargan tristeza, viven para complacer a los demás o no se aceptan a sí mismos
Llega un momento en el que el cuerpo dice, pues esto tiene que salir por algún lado y es a través de cantidad de síntomas o enfermedades, que no es más que el cuerpo hablando, porque aunque un médico nos revise y nos medique hay padecimientos que se prolongan y en buena parte puede deberse a que hay que ir a la raíz de lo que está provocando el mal para poder erradicarlo.
Afortunadamente, cantidad de tendencias y hasta estudios médicos han confirmado que podemos prevenir o bien, sanar, si identificamos la situación que ocurrió en el pasado o los sentimientos que cargamos y que no nos permiten avanzar.
Gripe: Representación de lágrimas no lloradas o reprimidas que buscan salir por donde sea.
Dolor de garganta: Cosas pendientes por decir, incapacidad de comunicar aflicciones.
El cuello: Representa la flexibilidad como persona
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Dolor en los tobillos: Resistencia al avance ante la vida.
Problemas estomacales: Problemas en la convivencia.
Espalda: Preocupaciones económicas o sensación de falta de apoyo. Estamos cargando cosas que no nos corresponden.
Pantorrilla: Lo que espero de mí no es lo que recibo.
Rodillas: Expectativas externas. Orgullo negativo.
Pies: Soporte, equilibrio, inestabilidad.
Corazón: Problemas emocionales básicos, de afectos primarios.
Dolor de cabeza: Dudas, desconfianza, miedo, indecisión.
Ahora bien, también influye el lado del que sientes los padecimientos:
El lado izquierdo es el lado receptivo, maternal y femenino del ser. El derecho es el lado masculino, con empuje, orientado hacia el exterior, hacia el mundo.
En el lado izquierdo del cuerpo se reflejan las relaciones familiares significativas: padre, madre, hermanos, hijos.
En el caso del lado derecho, se muestran las sociales: vecinos, pareja, amigos, trabajo.
Esto quiere decir, que dependiendo del lado donde se presenta el síntoma, hay que revisar una vinculación familiar o una social.
Siempre, es bueno tener la información para saber elegir.


