martes, 8 de octubre de 2013

domingo, 6 de octubre de 2013

martes, 20 de agosto de 2013

LAS PARTES MAS FAMOSAS DEL CUERPO

Las partes más famosas del cuerpo humano han sido:


El Talón de Aquiles, la nariz de Cleopatra, las piernas de la Mistinguette , la palma de Mallorca, el pie de Atleta, la mano de bleque, el ojo del amo, la cara de Piedra, el pelo de zonzo, la Garganta del Diablo, el ojo de la tormenta, la nuez de Adán y el culo del mundo. (Además, como diría Landrú, del codo de Dorrego).

César Bruto, experto en el tema, explicaba que el abdomen es la parte situada entre el tórax y la pelvis, de gran utilidad para guardar un montón de órganos que no podrían estar en otro sitio.

De la parte de afuera, lo más interesante que tiene el abdomen es el ombligo, que lleva siempre una persona alrededor. Eso sin despreciar los ya mencionados tórax y la simpática pelvis, sobre todo cuando la vemos en determinados cuerpos femeninos.

Hemos avanzado mucho en esta materia y dentro de poco estaremos en condiciones de obtener la estructura genética de una buena persona.
Todavía no se sabe seguro cuando ocurrirá, pero será sin duda antes que hayamos definido qué es una buena persona.

No sólo la ingeniería genética ha progresado.

También los transplantes, aunque los especialistas aún no han sido capaces de hacer de tripas corazón.

Los cardíacos no son gente de buen corazón y éste es un órgano que cuando suena, para toda la orquesta.

Observemos que el corazón trabaja mientras la vesícula se la pasa haciendo cálculos. Pero no se preocupen por el corazón, les va a durar toda la vida.

Sabemos que el hombre que tiene corazón de oro, músculos de acero, voluntad de hierro y pies de plomo, puede especializarse en mineralogía, y al de cabeza de chorlito, cara de perro, vista de lince y estómago de avestruz, le va a resultar conveniente dedicarse a la zoología.
No es fácil saber mucho sobre medicina, más aún considerando la cantidad de órganos que hay, pero nos consta que el que pierde el ojo derecho tiene la mirada siniestra, que los especialistas en enfermedades nerviosas no tienen pacientes, que los dermatólogos van derecho al grano y que si el cerebro fuera tan simple para comprenderlo, nosotros seríamos tan simples que no nos podríamos comprender.

Sin embargo, los no iniciados en el arte de Hipócrates, algo hemos avanzado.

No ignoramos que una hemiplejia es grave, según del lado que se la mire y que el lugar más seguro para encontrar una mano que nos ayude, es en el extremo de uno de nuestros brazos.

Siempre nos quedan algunas dudas, por ejemplo:
¿Cómo harán los médicos chinos para diagnosticar la ictericia?... ¿Cómo se presenta la palidez en los enfermos africanos?...

En los últimos tiempos hemos aprendido varias cosas: Las várices son venas que se quieren hacer ver, que la vejez es mejor que estar muerto y que la definición de enfermo terminal puede provenir de terminar mal.

Además, un descubrimiento trascendente: todo aquello que el médico no consigue curar se llama virus, que viene a ser el hijo del matrimonio formado por un microbio y la nada.

En definitiva, la vida es dura... y no dura. Viene a ser una sucesión de agujeros. El último, con tapa. Vivamos todos los días como si fuera el último, alguna vez lo será...

Cesar Bruto

sábado, 13 de abril de 2013

QUINOA ALIMENTO SAGRADO DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS

Quinua, alimento ancestral sagrado de los Pueblos Originarios – 2.013 Año Internacional


Que tu alimento sea tu medicina dijo Hipócrates, considerado el padre de la medicina. ¿Y qué mejor alimento que la quinua (también conocida como quinoa) para aplicar esta sabia frase? La quinua es el único alimento vegetal que posee todos los aminoácidos esenciales, oligoelementos y vitaminas para la vida, además de no contener gluten. También tiene una elevada lisina en sus semillas y hojas y un alto contenido de calcio y hierro.
La quinua no es solamente interesante por sus cualidades alimenticias sino por su historia y por la labor de varios pueblos originarios  andinos por conservar este alimento. Llamada “grano madre” por los Incas, la quinua, así como la papa y el maíz, era uno de los alimentos diarios de los pueblos de los Andes. El conocimiento acumulado por estos pueblos ha permitido preservar sus diversas variedades, mejorar su rendimiento y desarrollar una gastronomía en torno a este grano, incluso con la fuerte influencia de nuevos cultivos introducidos en la región.
Es rico en proteína vegetal, vitaminas E y B, calcio, aminoácidos esenciales, fibra, fósforo, magnesio y hierro; posee propiedades cicatrizantes y antiinflamatorios; carece de gluten, contiene poca grasa y es fácil de digerir.
Más aún, la quinua, en sus diferentes variedades, puede ser cultivada en diferentes climas, soportando temperaturas entre los -8°C y los 38°C y elevaciones desde el nivel del mar hasta los 4.000 metros. Asimismo, requiere poca agua, haciéndola resistente a ambientes secos y sequías, cada vez más frecuentes hoy en día, debido al cambio climático.
La idea de que el año 2.013 esté abocado a la concientización sobre las propiedades beneficiosas de la Quinua fue propuesta por el gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia – uno de los principales productores de Quinua a nivel mundial junto a Perú-; apoyada por Argentina, Azerbaiyán, Ecuador, Georgia, Honduras, Nicaragua, Paraguay, Perú y Uruguay; respaldada por la FAO; y aprobada por la Asamblea de las Naciones Unidas en Diciembre de 2.011.
Las Naciones Unidas, por intermedio de la FAO, su Organización para la Alimentación y la Agricultura, declararon hace unos días oficialmente el 2013 como el Año Internacional de la Quinua “en reconocimiento a las prácticas ancestrales de los pueblos andinos, quienes han sabido preservar a la quinua en su estado natural como alimento para las generaciones presentes y futuras, a través de prácticas ancestrales de vida en armonía con la naturaleza”. La FAO promueve su campaña con el eslogan “un futuro sembrado hace miles de años”, presentando este alimento como una opción para las generaciones presentes gracias a su alto valor nutritivo y potencial aporte a la seguridad alimentaria.
Los granos de quinua se tuestan para hacer harina con la que se pueden fabricar distintos tipos de panes, también pueden ser cocinados como arroz o añadidos a sopas, usados como cereales, pastas e incluso se fermenta para obtener cerveza o chicha.
La quinua ha venido ganando popularidad en diversos países, pero aquí en Colombia es todavía poco conocida y por eso los invitamos a probarla si no lo han hecho. La quinua que distribuimos en La Canasta viene de la zona rural de Usme, donde Omar, un ingeniero agrónomo e investigador, ha venido cultivándola por cerca de 12 años. Omar es un conocedor y promotor de la quinua y ha trabajado en varios procesos participativos con campesinos en Boyaca, Usme y Sumapaz entre otros. En Boyacá ya hay un grupo de unas 35 personas con un proceso bastante consolidado que comenzó con semillas traidas de Nariño, pues en Boyacá había desaparecido la quinua.