lunes, 21 de febrero de 2011


ESPÍRITU CONFORMADO


El mensaje estelar que el hombre porta desde su origen, se sintetiza en la dinámica de su Fuerza ESPIRITUAL. Esta fuerza espiritual se condensa en el sentimiento inmortal de su existencia, se concretiza en la experiencia de amor de sus vivencias, se expande en la actitud inevitablemente solidaria de cada una de sus acciones y se hace íntima y luminosa en el abrazo fundido de los amantes. Esta huella impresa que le cualifica como fuerza espiritual, se diversifica en las acciones de su voluntad, decisión, alegría, reflexión y recuerdos. Y en la medida en que estos cinco haceres permanecen en equilibrio, su huella permanece intacta.

Pero..., cuando la voluntad se transforma en miedo...., cuando la decisión se convierte en violencia..., cuando la alegría se trunca en tristeza..., cuando la reflexión se convierte en obsesión..., y cuando el recuerdo se hace lánguido y nostálgico, el equilibrio se empobrece y se pierde, y..., la posición de su hacer, como expresión de fuerza, se transforma en una veleta que busca afanosamente muletas, y que no es capaz de recuperar la belleza de su origen.

Aún se recuerda, que los árboles tan sólo quieren ser árboles. También se sabe , que el fuego sólo aspira a dar calor. A duras penas recordamos, que la tierra solo quiere ser fecunda. Con afán buscamos la piedra preciosa que se alberga en una cueva... Y también, sentimos que el agua es la mejor bebida. Cinco haceres, que en permanente servicio, nos recuerdan las cinco sublimes expresiones del espíritu del hombre: la firmeza, la benevolencia, la paz, la cortesía y la bondad.

Todo ello tiene su residencia en el interior oscuro de nuestra forma. La flexibilidad decidida emerge del hígado jupiteriano; la alegría serena emergen del corazón teñido por el rojo de Marte; la reflexión generosa convive con la trascendencia de Saturno; el recuerdo siempre presente subyace en la impronta de Venus; y la firme voluntad del cambio se arropa en la serena oscuridad de Mercurio.

Nada se realiza sin consentimiento de cada una de las partes, y todo se consuma, con la complicidad de todos.

Cuando el hombre se arropa en una sola actividad, usurpa la virtud de los otros y pierde la generosidad necesaria para dar cauce y cumplimiento a la actividad de los otros hombres. El sufrimiento emerge entonces con la fuerza de una permanente tormenta y la desesperación se convierte en el móvil común de cada ser.

La enfermedad se nos antoja entonces, inevitable; el amor, imposible; la ternura, ocasional; la solidaridad, justo lo imprescindible; la violencia, necesaria; y la paz..., sólo queda en el recuerdo imposible.



Si supieras, amor, que tu gesto
me llena y me destroza.
Si supieras amor, que tu mirada
me arropa y me acongoja.
Si supieras amor, que tu recuerdo
me duerme y me desespera.
Si supieras amor, que tus palabras
me desbordan y me ahogan.
Si supieras amor, que tu actitud
me derrite y me aniquila.
lo único que me importa
¡ay amor , que inútil sería el sufrimiento¡

LA ESTRELLA FUGAZ
de José Luis Padilla Corral, fundador de la Escuela Neiking (www.flonios.com)

martes, 15 de febrero de 2011

¿ QUE PASO ANOCHE ?




Si bien las “hipótesis proustianas” ya estaban ahí hacía años, a la vista en papers y manuales de neurobiología, fue Lehrer quien posó una lupa sobre ellas y las magnificó para que todos –científicos fundamentalistas y artistas posmodernos– vieran que hay muchas maneras distintas de describir la realidad y que todas ellas son susceptibles de generar verdad (“la física es útil para describir los quarks y las galaxias, la neurociencia para describir el cerebro y el arte para describir nuestra experiencia real”).

Como una revelación, a Jonah Lehrer le cayó la ficha. Hacía una semana, cuenta, había comenzado a leer Por el camino de Swann para mitigar las largas horas de espera entre experimento y experimento que desarrollaba en el laboratorio de Eric Kandel, quizás el neurocientífico más importante vivo. Y entonces lo vio. Muy a pesar de las diferencias estilísticas (por un lado la prosa proustiana y por el otro, la frialdad del dato científico), Proust y los neurocientíficos rodeaban y buscaban una respuesta al mismo problema: cómo hace la mente para recordar, o sea, cómo una colección de células consigue guardar lo más relevante de nuestro pasado.

“Formulado en pocas palabras –sintetiza Lehrer–, Proust creía que nuestros recuerdos eran engañosos. Aunque parecían reales, en realidad, eran unos amaños elaborados. Proust era consciente de que en el momento mismo en que terminamos de comer la madalena, empezamos a deformar su recuerdo para que se adecue a nuestra narrativa personal. Forzamos los hechos en favor de nuestro relato, pues nuestra inteligencia reelabora la experiencia. Proust nos aconseja tratar la realidad de nuestros recuerdos con sumo cuidado y con una buena dosis de escepticismo.”

Casi 90 años después de la muerte de Proust, las ciencias le dan la razón: el hombre que encapsuló en una obra voluminosa el dolor, el amor, la ansiedad y el hastío ocioso tenía razón, la memoria es falible, el acto de recordar modifica un recuerdo. O como lo describe Lehrer, “los recuerdos no representan directamente la realidad; antes bien, son copias imperfectas de lo que sucedió realmente, una fotocopia de una fotocopia de un mimeógrafo de la foto original”.

Asesinato en la biblioteca de la memoria

Para llegar a esa conclusión, los exploradores de la mente tuvieron que demoler todo un edificio metafórico que se había construido durante cientos de años. A lo largo del siglo XX, poco a poco, la imagen del cerebro como una biblioteca, con estanterías repletas de libros-recuerdos inmutables (o “recuerdos foto”) dispuestos a retirar y leer a cualquier hora, terminó por agotarse ante la evidencia, la constatación de que las células del cerebro, al igual que todas las demás células del cuerpo, se encuentran en un flujo constante (una proteína cerebral vive sólo catorce días).

Así, ya no se concibe a la memoria como un depósito de información inerte sino como un proceso incesante: cada vez que recordamos algo, la estructura neuronal sufre una pequeña transformación, un proceso llamado reconsolidación y que Freud conocía como Nachträglichkeit o retroactividad. “El momento en el que recordamos el sabor de la madalena es el momento en que nos olvidamos de cómo ésta sabe realmente –sentencia Lehrer–. Proust se adelantó a estos descubrimientos. Para él, los recuerdos eran como frases, es decir, cosas que nunca dejamos de cambiar”.

De esa manera, por ejemplo, se explican ciertas aristas del sentido común como las recurrentes frases vacías del tipo “el pasado fue siempre mejor”. Si leyeran más a Proust, los defensores de los tiempos que fueron y ahora no son lo sabrían: el pasado evocado está cargado de intenciones del presente. El recuerdo de las cosas pasadas no es necesariamente el recuerdo de las cosas tal y como fueron.
El pasado –volátil y efímero– no pasa nunca.


Fuente: Diario Página 12, Suplemento Radar Libros, 4-VII-2010, Buenos Aires, Argentina.
Selección, nota final y destacados: S.R.
Relacionar con: “Tenemos un cerebro del paleolítico” - Roberto Rosler >>>

NEUROCIENCIAS- Donde habita el olvido


Donde habita el olvido

Federico Kukso

INVESTIGACIONES: COMO PROUST Y EL ARTE DE PRINCIPIOS DE SIGLO XX SE ADELANTARON A LAS NEUROCIENCIAS


Jonah Lehrer es editor y periodista de las mejores revistas de divulgación científica del mundo. Visitando el laboratorio de Eric Kandel, quizás el neurocientífico más importante vivo, tuvo la revelación del libro que debía escribir. Ahora, “Proust y la neurociencia” (Paidós) acaba de salir y hace justicia poniendo la lupa sobre lo que los papers científicos vienen insinuando hace tiempo: la teoría de la memoria sobre la que Marcel Proust construyó En busca del tiempo perdido parece completa y científicamente cierta. Y no sólo él, sino otros artistas de fines del XIX y comienzos del XX, como Paul Cézanne, Virginia Woolf y Gertrude Stein, desarrollaron ideas y teorías que recién ahora la ciencia comienza a corroborar.

*

Aunque los más eximios reposteros lo nieguen (o lo desconozcan), el éxito de las madalenas –aquellas bombas de harina, azúcar y manteca con silueta marina destinadas a ser sumergidas en el té– tiene un responsable, un impulsor que las vendió como nadie lo había hecho antes: aquel malabarista de la cadencia llamado Marcel Proust.

Fue él, el escritor enclenque, asmático y que se pasaba los días atornillado a la cama rumiando el pasado, el forjador de un estilo inimitable (la escritura como un torrente), el arquitecto de la obra más ambiciosa y monumental de la historia de la literatura, fue él quien arrinconó a las madalenas hasta la misma categoría en la que caen de las epifanías y los momentos Eureka.
Y sólo le bastó disecar su memoria y trasladar al papel las intimidades de una rutina vespertina:

“Y muy pronto, abrumado por el triste día que había pasado y por la perspectiva de otro triste día tan melancólico por venir, me llevé a los labios una cucharada de té en la que había echado un trozo de madalena. Pero en el mismo instante en que aquel trago, con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en algo extraordinario que ocurría en mi interior. Un placer delicioso me invadió, me aisló, sin noción de lo que lo causaba. Y él convirtió las vicisitudes de la vida en indiferentes, sus desastres en inofensivos y su brevedad en ilusoria. Dejé de sentirme mediocre, contingente y mortal”, escribió el novelista en Por el camino de Swann (1913), primer volumen de En busca del tiempo perdido.

“¿De dónde podría venirme aquella alegría tan fuerte? ¿Qué significaba? ¿Cómo llegar a aprehenderlo? Bebo un segundo trago, que no me dice más que el primero; luego un tercero, que ya me dice un poco menos. Ya es hora de pararse, parece que la virtud del brebaje va aminorándose. Ya se ve claro que la verdad que yo busco no está en él, sino en mí.”

En este pasaje al parecer intrascendente en el que el narrador es transportado a su infancia, afloran trazos del manifiesto proustiano –el acento en la autoexploración, su teoría subjetiva de la memoria, el recuerdo como engaño– y también se esconde una sorpresa: los primeros pasos de las neurociencias.

El olor de los recuerdos

Es cierto: es difícil imaginar a Marcel Proust haciendo honor al estereotipo y al look científico. Un Proust luciendo aquella bata blanca disecada en todas sus dimensiones simbólicas por Lacan 30 años después. Salvo que se hayan perdido, no hay foto que atestigüe que a este hombre, hijo de un epidemiólogo, además de escribir furiosamente hasta las 7 de la mañana, le quedaba algo de tiempo para disecar cerebros, rebanarlos como fetas de jamón y arrojarlos bajo las lentes de los microscopios para fundar las bases de una ciencia que tuvo su década de fuego en los ‘90 y un avance en estampida en lo que va del siglo XXI.

Los neurocientíficos actuales (neurobiólogos, neurofisiólogos, neuropsicólogos y demás subdivisiones de la gran y cerebral familia de los “neuros”), en verdad, no precisan de esa postal de laboratorio para confirmar lo que ahora intuyen, lo que los últimos experimentos les confirman, lo que la relectura de uno de los gigantes de la literatura exhibe en bandeja de plata: que Proust, a su manera (valga decir, a la manera de los artistas), era un neurocientífico. Tal vez uno informal que al mandato metodológico de la observación-medición-contrastación le antepuso la intuición y otras herramientas introspectivas que aprendió de su gran maestro Henri Bergson.

Cuando los científicos diseccionan recuerdos, convirtiéndolos en una relación de moléculas y de regiones cerebrales, están evocando –directa o indirectamente– al novelista francés que retrató la sociedad parisina de la Belle Epoque.
Quien lo recuerda y revela ahora en un libro magnífico por donde se lo mire –“el” libro de divulgación científica del año, sin duda– es el estadounidense Jonah Lehrer, editor y colaborador de revistas como Wired, Seed y Nature. “Proust intuyó muchas cosas acerca de la estructura de nuestro cerebro. En 1911, los fisiólogos no tenían la menor idea de cómo se conectaban los sentidos en el interior del cráneo. Una de las grandes ideas clarividentes de Proust fue que nuestros sentidos del olfato y el gusto tenían una única carga de memoria –señala Lehrer en Proust y la neurociencia (Paidós)–. Las ciencias reconocen ahora que tenía toda la razón.

Nuestros sentidos del olfato y el gusto son extraordinariamente sentimentales porque son los únicos sentidos que enlazan directamente con el hipocampo, el centro de la memoria a largo plazo del cerebro, antes de ser procesados por el tálamo, la fuente del lenguaje y la puerta de entrada a la conciencia, como ocurre con la vista, el tacto y el oído. El olfato y el gusto son mucho más eficaces a la hora de concitar nuestro pasado.”

fuente
http://con-versiones.com/

viernes, 11 de febrero de 2011

EL CICLO VITAL DE LAS EXPERIENCIAS





La vida es un viaje de aprendizaje, experiencia y evolución continuos, y vale la pena aprender a aprovechar y disfrutar de nuestro viaje, porque al fin y al cabo cada destino no es más que una puerta hacia otro más amplio, en el que la consciencia se expande más y más. Los seres humanos poseemos una secuencia o ciclo vital de las experiencias, cuyo flujo tiene la finalidad de conectarnos con la realidad y poder así extraer el aprendizaje evolutivo implícito en cada experiencia vital.
El ciclo vital de una experiencia es en realidad el ciclo vital de una emoción o varias, es decir: de una experiencia a nivel emocional-afectivo. Es en este ciclo vital donde las personas hemos vivido y grabado las heridas más profundas e importantes, porque para integrar una experiencia en nuestra consciencia es necesario que el ciclo vital de la emoción se complete.
Si el ciclo no llega a su consumación y la experiencia no se integra, será experimentada por nuestro ser sensible (niño interior-animal) como una experiencia traumática que dejará una herida en el campo emocional y, si no se sana, más tarde en el cuerpo físico (enfermedad).

Lo ideal y natural es que en cada experiencia de nuestra vida percibamos la situación, sintamos algo concreto con respecto a ella, y reaccionemos de una forma o de otra, de acuerdo a las emociones que nos despierta (generalmente a través de la expresión de lo que sentimos), lo que nos permite integrar la experiencia a nivel emocional, aprender algo, y evolucionar expandiendo nuestra consciencia un poquito más.

Pero si la persona no permite ( o no puede ) que su secuencia o ciclo vital se complete, no integra la experiencia y queda emocionalmente desintegrada ( inestable, dividida, sin unidad ). Esto a su vez crea un engrama en la memoria celular y emocional, programa que nos hace actuar igual cuando esa misma experiencia o situación se vuelve a repetir en el futuro, con lo que la lección evolutiva y el aprendizaje siguen pendientes.

Es un círculo vicioso del que sólo se puede salir con consciencia y desde la consciencia. Integrar la emoción significa completar en el presente el ciclo vital interrumpido en el pasado, es decir: retomar y concluir el aprendizaje de una lección evolutiva que entonces no supimos o pudimos aprender porque simplemente no estábamos preparados para ello, no teníamos la suficiente consciencia.

Cada vez que vivimos una experiencia se inicia un ciclo vital en el que, a través de diversas fases, la emoción o emociones experimentadas culminan en la integración en nuestro Ser de alguna lección evolutiva que teníamos pendiente con nosotros mismos. A cada ciclo completado de forma satisfactoria, la persona íntegra la experiencia en su consciencia y crece, evoluciona de ella, lo que se manifiesta en una transformación personal ( transformación del cuerpo-mente : creencias, actitudes, conducta y comportamiento ).

El ciclo vital de las experiencias es esencialmente el ciclo vital de las sensaciones, los sentimientos y las emociones que experimentamos en cada situación de la vida.

domingo, 6 de febrero de 2011

LA VERTICALIDAD Y EL AJUSTE PELVIANO


La verticalidad y el ajuste pelviano

Un factor determinante para la óptima estabilidad del cuerpo humano es la alineación de su eje central perpendicularmente a la superficie terrestre. Se puede comparar el cuerpo humano a un cilindro: cuanto más se acerca su eje central a la perpendicular, más estable es. La columna vertebral tiene cuatro curvas: la sacra, la lumbar, la dorsal y la cervical. De estas cuatro, la sacra y la dorsal son más rígidas, mientras que la lumbar y la cervical son más flexibles. Las cuatro curvas están relacionadas entre ellas, con el fin de optimizar la correcta distribución del peso de la cabeza, tronco y extremidades superiores a lo largo de su eje central. Muchas personas, debido al estrés y a las tensiones que afectan a la musculatura de la columna, sufren malformaciones, que restan estabilidad al cuerpo.

A nivel emocional, el miedo es una emoción que tensa la columna desde la nuca hasta la pelvis y la contrae físicamente, la tristeza encurva hacia adelante la columna, parece como si la persona llevara una carga o una mochila, además su mirada apunta hacia abajo, todo lo ve negativo. Estar erguido con la columna recta y relajada es una postura que acrecienta la confianza, el optimismo y el bienestar.



Alinear el eje verticalmente implica atenuar las curvas de la columna y se consigue basculando la pelvis hacia adelante, acción que estira la punta del cóccix, adentrando el mentón, llevando las orejas hacia atrás y estirando hacia arriba la cabeza. Esta acción restaura la verticalidad del sacro y de las cervicales, y elimina la curva lumbar, quedándose la columna prácticamente recta. La acción de bascular la pelvis hacia delante permite abrir y relajar las caderas consiguiendo utilizar, en cualquier caso, la fuerza trasmitida por las piernas. El ajuste pelviano conecta la parte inferior y la superior del cuerpo proporcionando una sólida estructura al conjunto.


fuente

http://weboteca.net/qigong/

Clara

METAFORA



Desde la alegoría de “La Caverna” de Platón a “Matrix”,
pasando por las fábulas de La Fontaine,
el lenguaje simbólico es un medio privilegiado
para inducir a la reflexión y transmitir las ideas.
Olivier Clerc, escritor y filósofo,
en este breve cuento suyo,
a través de la metáfora,
pone en evidencia las funestas consecuencias
de la no conciencia del lento cambiar,
que infecta nuestra salud, nuestras relaciones,
la evolución social y el ambiente.
Un condensado de vida y de sabiduría que cada uno
podrá plantar en su propio jardín
para gozar sus frutos.
La ranita que no sabía que estaba
cocinandose …




Imagínate una cacerola
llena de agua fría
en la cual nada tranquilamente
una pequeña ranita.
Un pequeño fuego
se enciende bajo la cacerola,
y el agua se calienta
lentamente.
El agua despacio, despacio
se va poniendo tibia,
y la ranita encuentra esto
más bien agradable, y
continúa nadando.
La temperatura del agua sigue subiendo...
Ahora el agua está caliente, más de lo que la ranita pueda gozar,
se siente un poco cansada
pero no obstante eso no se asusta.
Ahora el agua está verdaderamente caliente y la ranita
comienza a encontrar esto desagradable,
pero esta muy debilitada, entonces soporta y no hace nada.
La temperatura
continúa subiendo,
hasta cuando la ranita
termina simplemente...
cocinándose y muriendo.
Si la misma ranita
hubiera estado metida directamente
en el agua a 50 grados,
con un golpe de sus patas
inmediatamente habría
saltado fuera de la cacerola.
Esto demuestra que,
cuando un cambio
viene de un modo
suficientemente lento
escapa a la conciencia,
y no provoca
en la mayor parte de los casos
ninguna reacción,
ninguna oposición,
ninguna revuelta…
Si miramos lo que sucede
en nuestra sociedad desde hace algunas décadas, podemos ver que estamos sufriendo
una lenta deriva
a la cual nos estamos habituando.
Una cantidad de cosas
que nos habrían hecho horrorizar
20, 30 o 40 años atrás
han sido poco a poco banalizadas,
y hoy preocupan apenas,
o dejan directa y
completamente indiferente
a la mayor parte de las personas.
En nombre del progreso,
de la ciencia, y del aprovechamiento,
se efectúan continuos ataques
a las libertades individuales, a la dignidad, a la integridad de la naturaleza,
a la belleza y a la felicidad de vivir.
Lentamente, pero inexorablemente,
con la constante complicidad
de las víctimas, inconscientes,
o quizás incapaces de defenderse.
Las negras previsiones
para nuestro futuro
en vez de suscitar reacciones
y medidas preventivas,
no hacen más que
preparar psicológicamente
a la gente para aceptar
las condiciones de vida
decadentes, y también dramáticas.
El martilleo continuo
de informaciones
por parte de los medios
satura los cerebros,
que no están ya en condiciones
de distinguir las cosas.
Cuando hablé
de esto
por primera vez,
era pensando en el mañana...
¡¡¡ Ahora es
para HOY !!!
¡ Conciencia
o cocciòn,
debemos elegir !
Entonces,
si no estás como la ranita
ya medio cocinad@,
da un saludable golpe con tus patas ¡antes que sea demasiado tarde!

ESTAMOS MEDIO COCINADOS,

¿ O NO ?



Clara

MUJERES QUE CORREN CON LOS LOBOS


La diferencia entre vivir desde el alma y vivir sólo desde el ego radica en tres cosas: la habilidad de percibir y aprender nuevas maneras, la tenacidad de atravesar senderos turbulentos y la paciencia de aprender el amor profundo con el tiempo.
Sería un error pensar que se necesita ser un héroe endurecido para lograrlo. No es así. Se necesita un corazón que esté dispuesto a morir y nacer y morir y nacer una y otra vez.

Ser nosotros mismos nos causa ser exilados por muchos otros. Sin embargo, cumplir con lo que otros quieren nos causa exilarnos de nosotros mismos.

Independientemente de las afiliaciones o influencias colectivas, nuestro reto a favor del alma salvaje y de nuestro espíritu creativo es no fusionarnos con colectividad alguna, sino distinguirnos de quienes nos rodean, construyendo puentes para regresar a ellos según elijamos.

No podemos controlar quién nos trae al mundo. No podemos influir en la fluidez con que nos educan. No podemos obligar a la cultura a volverse instantáneamente hospitalaria. Pero las buenas noticias son que, aún después de ser heridos, aún en un estado feral, aún incluso en un estado hasta el momento de captura, podemos recuperar nuestras vidas.

Si permanecemos sólo como sobrevivientes sin avanzar hacia el florecimiento, nos limitamos y cortamos la energía hacia nosotros y nuestro poder en el mundo a menos de la mitad. Uno puede sentirse tan orgulloso de ser sobreviviente que se convierte en un peligro para cualquier desarrollo creativo posterior. A veces las personas temen avanzar más allá del status de sobreviviente, por ser exactamente eso —un status, una marca de distinción, un logro de "¡Maldita sea! ¡Apuesta lo que quieras! ¡Más vale que lo creas!"
Una vez que la amenaza ha pasado, existe una trampa potencial en usar nombres asumidos durante la época más terrible de nuestras vidas. Crea una postura mental que es potencialmente limitante.

Ser fuerte no significa hacer brotar músculos y flexión. Significa encontrarse con lo numinoso de uno sin huir, viviendo activamente con la naturaleza salvaje de una manera propia. Significa ser capaz de aprender, ser capaz de sostener lo que sabemos. Significa sostenerse y vivir.

Quienes no encuentran deleite en aprender, quienes no pueden sentirse atraídos por nuevas ideas o experiencias, no podrán desarrollarse más allá del punto en el camino donde descansan ahora. Si hay una sola fuerza que alimente la raíz del dolor, es el rehusarse a aprender más allá del momento presente.


CLARISA PINKOLA ESTES

martes, 1 de febrero de 2011

CANELA Y MIEL


LO QUE CURA LA COMBINACION DE CANELA Y MIEL.....


Canela y miel
son Las únicas substancias alimenticias en el planeta que no se echan a perder ni se pudren. Aunque su contenido se puede convertir en azucares, de todas formas la miel siempre es miel.

Si la miel se deja por largos periodos de tiempo en un lugar oscuro se cristalizara. Cuando esto pase abra la tapa y con el calor de agua hervida, déjela derretirse. La miel estará tan Buena como cuando nueva.
Nunca hierva la miel ni la ponga en el microondas, de esta manera se matan sus enzimas. La canela y la miel (y esto no les gustara a Las compañías de medicamentos) , pueden curar muchas enfermedades.

La miel es producida por la mayoría de Los países del mundo. La ciencia acepta a la miel como un medio muy efectivo para tratar enfermedades. La miel puede ser utilizada sin Dar efectos secundarios y tomada en la dosis correcta, aunque sea dulce, no afecta a Los diabéticos.

'Weekly World News'. Una revista en Canadá (17.01.1995) produjo una lista de enfermedades que pueden ser curadas con miel y canela:

- Enfermedades del Corazón

Haga una pasta de miel y canela, aplique todas Las mañanas en pan, en vez de mermelada y cómala regularmente como parte del desayuno. Esto reducirá el colesterol en Las arterias y prevendrá en el paciente ataques al corazón. Además, aquellos que ya hayan pasado por un ataque al corazón, si siguen este proceso, estarán protegidos de sufrir un siguiente ataque al corazón. El uso regular de estas substancias ayuda a retener el aliento sano y a fortalecer el músculo y el movimiento rítmico del corazón.
En Estados Unidos y Canadá, varios asilos de ancianos han curado pacientes con mucho éxito pacientes que cuyas venas han perdido flexibilidad y se han tapado. La miel y la canela Las revitalizan.

- Artritis

Pacientes con artritis pueden tomar diariamente por Las mañanas y Las noches una taza de agua caliente con dos cucharadas de miel y una cucharada pequeña de canela en polvo. Si se toma regularmente incluso la artritis crónica puede ser curada. Recientes investigaciones por la Universidad de Copenhagen demostraron que aquellos doctores que trataron a sus pacientes con una mezcla de una cucharada de miel y media cucharadita de canela antes del desayuno, corroboraron que en una semana, de 200 pacientes, 73 ya no sentían Dolores artríticos y al mes, casi todos Los pacientes que no podian ni caminar o moverse por Los Dolores, se movían sin sentir Dolores.

- Digestión

La canela esparcida en dos cucharadas de miel tomadas antes de Las comidas pueden reducir la acidez y digerir hasta Los alimentos mas pesados.

- Catarros y Resfríes

Un científico en España ha comprobado que la miel contiene un ingrediente natural que Mata Los gérmenes de la influenza y que protege a Los pacientes del catarro.

- Longevidad

El te hecho con miel y canela, tomado regularmente disminuye Los daños causados por la edad avanzada en Los tejidos. Tome cuatro cucharadas de miel, una de canela en polvo y tres tazas de agua hirviendo para hacer un te. Tome un cuarto de taza, tres a cuatro veces al dia. Mantiene a la piel fresca y disminuye Los daños causados por el envejecimiento de tejidos y radicales libres, alargando el periodo de vitalidad regularmente a mas de 100 años.

- Infecciones de la Vejiga

Tome dos cucharaditas de canela en polvo y una cucharada sopera de miel en un vaso de agua tibia y bebalo normalmente. Destruirá Los gérmenes en la vejiga

- Colesterol

Dos cucharadas miel y tres cucharaditas de canela en polvo mezcladas con 16 onzas de te administrados a un paciente con altos niveles de colesterol, redujeron sus niveles en la sangre un 10 por ciento en Las primeras dos horas del tratamiento. Como mencionado anteriormente para pacientes artríticos, si tomado tres veces al día, cualquier enfermedad de colesterol crónica es curada. De acuerdo a la información en esta revista, la miel pura tomada como alimento a diario ayuda a reducir el colesterol.

- Resfriados

Aquellos que sufren de severo resfrio pueden tomar una cucharada de miel tibia con 1/4 de cucharadita de canela por espacio de tres días. Este proceso cura cualquier resfrío y aclara la sinusitis.

- Estómago

Miel tomada con canela también ayuda a curar el estomago, aclara y hasta cura ulceras completamente.

- Gases

Estudios hechos en India y Japón revelan que la miel y la canela reducen el gas en el sistema digestivo.

- Sistema Inmunológico
El uso diario de miel y canela en polvo fortifica al sistema inmunológico y protege al cuerpo de bacterias y virus. Científicos han encontrado en la miel varias vitaminas e hierro en grandes cantidades.
El uso constante de la miel fortifica Las células blancas de la sangre y protege de enfermedades.

- Espinillas

Tres cucharadas de miel y una de canela en polvo, haciendo una pasta, se puede aplicar a espinillas antes de dormir, lavándose al siguiente día con agua tibia. Si se realiza por dos semanas, desaparecerá espinillas
desde la raíz.

- Infecciones de la Piel

La aplicación de miel y canela en partes iguales en las partes afectadas curan el eczema y todo tipo de infecciones de la piel.

- Cáncer

Recientes estudios en Japón y Australia han demostrado que canceres avanzados de estomago y huesos han sido totalmente curados. Pacientes sufriendo de estos canceres deberán tomar diariamente una cuchara de miel y una de canela por espacio de un mes tres veces al día.



- Fatiga


Estudios han comprobado que el contenido de azúcar en la miel ayuda y no debilita la cantidad de fuerza en el cuerpo. Personas de la tercera edad que toman miel y canela en partes iguales, están más alertas y son mas flexibles. El Dr. Milton, que ha hecho la investigación, dice que un vaso con una cucharada de miel y espolvoreado de canela todos los días al levantarse y a las tres de la tarde, cuando la vitalidad del cuerpo empieza a disminuir, incrementa la vitalidad del cuerpo en el espacio de solo una semana.

- Halitosis, (Mal Aliento)

Personas en Suramérica suelen hacer gárgaras con una cucharada de miel y canela en agua caliente, conservando el aliento fresco por todo el día.

- Perdida del Sentido del Oído

A diario, miel con canela en partes iguales ayuda a reparar tejido dañado de los oídos. Que no recuerda en su niñez haber comido pan tostado con mantequilla y canela..


PÉRDIDA DE PESO:

Diario, media hora antes de acostarse y media hora antes de desayunar, beba miel con canela hervida en una taza de agua. Si se bebe diario reduce el peso hasta de las personas muy obesas.