viernes, 11 de febrero de 2011

EL CICLO VITAL DE LAS EXPERIENCIAS





La vida es un viaje de aprendizaje, experiencia y evolución continuos, y vale la pena aprender a aprovechar y disfrutar de nuestro viaje, porque al fin y al cabo cada destino no es más que una puerta hacia otro más amplio, en el que la consciencia se expande más y más. Los seres humanos poseemos una secuencia o ciclo vital de las experiencias, cuyo flujo tiene la finalidad de conectarnos con la realidad y poder así extraer el aprendizaje evolutivo implícito en cada experiencia vital.
El ciclo vital de una experiencia es en realidad el ciclo vital de una emoción o varias, es decir: de una experiencia a nivel emocional-afectivo. Es en este ciclo vital donde las personas hemos vivido y grabado las heridas más profundas e importantes, porque para integrar una experiencia en nuestra consciencia es necesario que el ciclo vital de la emoción se complete.
Si el ciclo no llega a su consumación y la experiencia no se integra, será experimentada por nuestro ser sensible (niño interior-animal) como una experiencia traumática que dejará una herida en el campo emocional y, si no se sana, más tarde en el cuerpo físico (enfermedad).

Lo ideal y natural es que en cada experiencia de nuestra vida percibamos la situación, sintamos algo concreto con respecto a ella, y reaccionemos de una forma o de otra, de acuerdo a las emociones que nos despierta (generalmente a través de la expresión de lo que sentimos), lo que nos permite integrar la experiencia a nivel emocional, aprender algo, y evolucionar expandiendo nuestra consciencia un poquito más.

Pero si la persona no permite ( o no puede ) que su secuencia o ciclo vital se complete, no integra la experiencia y queda emocionalmente desintegrada ( inestable, dividida, sin unidad ). Esto a su vez crea un engrama en la memoria celular y emocional, programa que nos hace actuar igual cuando esa misma experiencia o situación se vuelve a repetir en el futuro, con lo que la lección evolutiva y el aprendizaje siguen pendientes.

Es un círculo vicioso del que sólo se puede salir con consciencia y desde la consciencia. Integrar la emoción significa completar en el presente el ciclo vital interrumpido en el pasado, es decir: retomar y concluir el aprendizaje de una lección evolutiva que entonces no supimos o pudimos aprender porque simplemente no estábamos preparados para ello, no teníamos la suficiente consciencia.

Cada vez que vivimos una experiencia se inicia un ciclo vital en el que, a través de diversas fases, la emoción o emociones experimentadas culminan en la integración en nuestro Ser de alguna lección evolutiva que teníamos pendiente con nosotros mismos. A cada ciclo completado de forma satisfactoria, la persona íntegra la experiencia en su consciencia y crece, evoluciona de ella, lo que se manifiesta en una transformación personal ( transformación del cuerpo-mente : creencias, actitudes, conducta y comportamiento ).

El ciclo vital de las experiencias es esencialmente el ciclo vital de las sensaciones, los sentimientos y las emociones que experimentamos en cada situación de la vida.

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